Los traumas durante la niñez determinan el riesgo de desarrollar enfermedades psiquiátricas

Miércoles, 29 de julio de 2015 | e6d.es
• El estrés en la infancia causa trastornos en la microbiota intestinal que pueden provocar alteraciones en el desarrollo

La separación de la madre en la infancia provoca alteraciones en la microbiota intestinal del bebé que pueden causar el desarrollo de trastornos del comportamiento que persisten hasta la edad adulta, según un estudio con roedores elaborado con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El trabajo se publica en la revista Nature Communications.
Los episodios traumáticos durante la niñez están asociados con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades psiquiátricas, metabólicas e intestinales en la edad  adulta, aunque los mecanismos por los que se produce este fenómeno en patologías tan diversas se desconocen, según explican los investigadores.
La investigadora Yolanda Sanz, del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, explica que: “El estrés prolongado provocado por la separación de la madre en roedores recién nacidos, utilizado como modelo de trauma en la infancia, provoca una disfunción en el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, uno de los principales sistemas de control neuroendocrino del organismo. Esto, a su vez, ocasiona alteraciones en diversas funciones fisiológicas afectando, entre otros, al  sistema nervioso central y a las emociones”.
“En este trabajo se ha demostrado que la separación de la madre en la infancia provoca alteraciones en la composición y funciones de la microbiota intestinal relacionadas con la síntesis de neurotransmisores”, indica Sanz. “Estas alteraciones, a su vez, son responsables del desarrollo de trastornos del comportamiento como la ansiedad, lo que podría aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades psiquiátricas como la depresión en la edad adulta”.
En este estudio se han empleado ratones libres de gérmenes y ratones convencionales para poder establecer una relación causal entre el estrés, los trastornos del comportamiento y la microbiota intestinal. Así, se ha demostrado que mientras algunas de las alteraciones neuroendocrinas producidas por el estrés crónico son independientes de la presencia de microbiota, ésta es esencial para el desarrollo de alteraciones del comportamiento, actuando como factor causal de la ansiedad.
“Cuando transferimos la microbiota alterada de ratones con ansiedad a ratones libres de gérmenes que han sido separados de la madre al nacer y a ratones de control no sometidos a estrés, podemos observar distintos perfiles microbiológicos en ambos, pero que sólo están asociados con trastornos del comportamiento en los ratones sometidos previamente a estrés por separación materna. Esto nos indica que la microbiota actúa como agente causal de las alteraciones del comportamiento sólo en sujetos predispuestos, en este caso por su exposición temprana al estrés”, aclara Sanz.
Los resultados de este trabajo podrían aplicarse en un futuro para mejorar el estado de salud mental y reducir el riesgo de desarrollar patologías psiquiátricas mediante la modulación de la microbiota intestinal a través de la dieta, por ejemplo a través de la administración de bacterias beneficiosas conocidas como probióticos.
El trabajo, en el que han colaborado investigadores del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos del CSIC a través del proyecto MyNewGut del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea, ha sido liderado por el Farncombe Family Digestive Health Research Institute de la McMaster University de Canadá.
El Seis Doble | Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
 

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