Cerro de los Batallones abre sus puertas para mostrar la fauna de hace diez millones de ańos

Sábado, 25 de julio de 2015 | e6d.es
• El yacimiento celebra dos jornadas de puertas abiertas para conmemorar el 25 aniversario de su descubrimiento

La excavación del Cerro de los Batallones (Torrejón de Velasco, sur de Madrid), uno de los mayores yacimientos de carnívoros fosilizados del mundo, celebra dos jornadas de puertas abiertas este fin de semana (25 y 26 de julio) para conmemorar los 25 años de su descubrimiento. El yacimiento alberga restos fosilizados de tigres de dientes de sable, hienas primitivas, mastodontes, rinocerontes, jirafas con cuatro cuernos y tortugas gigantes, entre otras especies. El trabajo de campo de los paleontólogos permite descubrir cómo era la fauna de Madrid de hace diez millones de años.
“Este yacimiento es excepcional por la cantidad y calidad de los restos fósiles que contiene”, explica Jorge Morales, paleontólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. “Es uno de los sitios más importantes del Mioceno a nivel mundial”, añade. En la naturaleza normalmente los herbívoros son más numerosos, explican los investigadores, pero en este yacimiento la pirámide trófica se encuentra invertida y hay muchos más carnívoros, “casi el 97% de los restos hallados son carnívoros”.
Durante las dos jornadas de puertas abiertas, se podrá recorrer la excavación con un guía y se podrá contemplar cómo trabajan los investigadores en la extracción de los restos fósiles. Los visitantes podrán observar los yacimientos 1, 3 y 10, donde se hallan restos de jirafas, dientes de sable, rinocerontes y tortugas gigantes. Además, una exposición con fotografías y moldes de fósiles emblemáticos mostrará los grandes hallazgos del yacimiento a lo largo de sus dos décadas de trabajos.
 
Un hallazgo fortuito
El yacimiento de Cerro de los Batallones fue descubierto de manera fortuita en julio de 1991, cuando una empresa realizaba una prospección de sepiolita, un mineral empleado como absorbente industrial. La prospección dejó al descubierto una gran concentración de fósiles asociados a sedimentos arcillosos de color verde. Ese mismo mes, un equipo de paleontólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales inició la excavación del yacimiento.
Una de las hipótesis para explicar la gran acumulación de restos de carnívoros es que las cavidades de la zona, de unos siete u ocho metros de profundidad, pudieron contener agua. Este recurso atraía a los animales a su interior, pero una vez allí no podían volver a salir. Esos restos fueron cubiertos con el tiempo a medida que las cavidades se colmataban y en las capas superiores se halla más diversidad de restos, con numerosos herbívoros.
El yacimiento también acogerá durante los próximos 15 días a 30 estudiantes universitarios que participarán en los trabajos un año más para aprender las técnicas de excavación paleontológica.
El Seis Doble | Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)