El caqui mueve 90 millones al año en la Ribera

Domingo, 20 de octubre de 2013 | e6d.es
• El impacto se traduce en 8.000 empleos y en una cosecha de 140.000 kilos al año pata esta temporada

Con la crisis económica en su máximo apogeo, el caqui se ha convertido en un auténtico balón de oxígeno para la economía de la Ribera. Asentado como una especie de oro rojo, el cultivo de esta fruta ya mueve 90 millones de euros anuales y crea unos 8.000 empleos directos, además de otros miles indirectos en fábricas de envases, transporte o plásticos, según los datos que ofrece el sector.
La cifra de negocio supera ya, por ejemplo, al presupuesto anual de los ayuntamientos de Carlet, l’Alcúdia, Alginet, Algemesí, Alzira y Guadassuar juntos. Los efectos del caqui sobre la economía de la comarca son indudables.
La bonanza no hubiera sido posible sin el empuje de la Denominación de Origen Kaki Ribera del Xúquer, que cumple 15 años. Su presidente, Cirilo Arnandis, explica que sin la inversión en promoción e investigación, «el caqui no hubiera salido del ámbito local».
Cuando la D.O. nació en 1998 sólo unos pocos creían en su futuro. Hoy tiene el reconocimiento como mejor empresa agroalimentaria de España en 2012, cuenta con el aval de la UE y la investigación ha resultado crucial hasta el punto de salvar el producto cuando una plaga estuvo a punto de acabar con él.
Arnandis asegura que aún existe abundante margen para el crecimiento. Pero ello pasa por la apertura de nuevos mercados, la única opción para subsistir porque en cuatro años la producción pasará de 140 millones de kilos a 400. En veinte años „de 1998 a 2018„ la cosecha se habrá multiplicado por cien, de cuatro a 400 millones de kilos. «Hemos convertido una fruta que se consumía blanda y que no podía exportarse en un producto de élite», dice Arnandis que asegura que no hay tope. «El límite está en lo que seamos capaces de invertir para lograr nuevos consumidores, pero eso cuesta mucho dinero», señala. Tanto que la D.O. lleva gastados más de 14 millones en promoción.
Unas 1.700 personas encuentran trabajo en la cooperativa de l’Alcúdia durante dos meses de media en un municipio con 11.437 habitantes y 1.053 parados, una caída del desempleo que también se deja notar en Carlet, Alginet, Guadassuar, Alzira o Algemesí y otros municipios donde la fruta tiene gran implantación. El autor de este texto es Carlos Alós. Leer noticia completa en levante-emv.