A pesar de todo, Frankenstein jamás será perfecto… lástima

Martes, 2 de junio de 2015 | e6d.es
• “Se podrá o no estar de acuerdo con su forma de proceder y con su ideología, pero la fuerza y el carisma político que tiene Elena Bastidas es algo de lo que carecen los representantes del resto de partidos”

UNA GOTA DE LIMÓN | POR: EL BUEN ENTENDEDOR

Frankenstein o el moderno Prometeo es la obra cumbre de Mary Shelley. En ella, un brillante científico pretende crear un ser perfecto mediante restos humanos… pero, por desgracia, el experimento sale mal y sin quererlo da vida a un ser totalmente imperfecto. ¿Qué o cómo hubiera podido ser ese humanoide casi perfecto? No se sabe, la escritora jamás escribió sobre ese supuesto.
Durante estos días, después de las elecciones, todos escuchamos posibles pactos, alianzas y repartos de sillones. Todos y cada uno de ellos (sus motivos tendrán) se creen legitimados para erigirse como los mejores al frente del gobierno. Nada nuevo bajo el sol. Hasta este momento, a quien ha ganado las elecciones y ostentaba el poder se le suponía ungido por la infalibilidad en sus opiniones: “el pueblo ha elegido”, era el argumento esgrimido, ante esa verdad incuestionable nada se podía discutir, salvo que alguien levantase la mano y gritase “¡Eh!, que el pueblo también se puede equivocar”.
Durante esta legislatura, en diversos Ayuntamientos de España, y Alzira no será una excepción, asistiremos a una especie de creación de monstruo de Frankenstein en el que todos los partidos políticos, debido a la ausencia de las mayorías absolutas, tratarán de poner lo mejor de cada uno de ellos. No obstante, al igual que en la novela de Shelley, el experimento continuará siendo tan imperfecto como antes mientras no se tenga en cuenta la opinión de todos; todos, en mayor o menor medida, tienen algo que aportar.
Durante los últimos años, en Alzira, el gobierno del Partido Popular ha hecho caso omiso de la gran mayoría de propuestas presentadas por los grupos de la oposición. Ahora, parece ser, que los grupos de la oposición, en caso de obtener la alcaldía, harán lo mismo que antes hacían con ellos. Habría que pensar si tanto unos como otros han actuado o actuarán de forma correcta. Luchar por intereses partidistas en lugar de intereses generales tiene estas consecuencias, ¿o acaso alguien duda que cualquier propuesta planteada por la oposición fuera hecha con mala intención?
Con esta forma de actuar, pienso que el moderno Prometeo seguirá estando incompleto. En esta ocasión el Partido Popular quedará fuera de ese cuerpo. Se podrá o no estar de acuerdo con su forma de proceder y con su ideología, pero lo que no se podrá negar es que la fuerza y el carisma político que tiene su cabeza visible Elena Bastidas es algo de lo que carecen los representantes del resto de partidos políticos. Una pena que entre todos no sean capaces de ponerse de acuerdo por un fin común: Alzira. Os observo.