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Sábado, 6 de abril de 2019

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Merlín el Galaico

Aquel mago despierta aún en la humanidad la fantasía primigenia de la que es fruto nuestra cultura


Como ningún otro personaje, este escurridizo adivino, se esconde entre la leyenda, el mito, y la historia. En lo frondoso del bosque más impenetrable,  habita una idea, un ser, de barba blanca y, profunda sabiduría. Solo unos pocos se atrevan a buscarlo. Quienes allí acudan, pedirán consejos o, tal vez, necesitaran alguno de sus brebajes. La bruma salada, de bosques atlánticos, emite un cántico hechizador. Todos, queremos conocer a este profeta del tiempo. Buscamos su legado en las piedras megalíticas. Queremos que exista, que su magia, sea algo más que fábulas. Hagamos pues, un extraño conjuro, pidamos permiso a los viejos dioses. Vayamos en busca, del más grande de todos los hechiceros.
El canónigo Godofredo de Montmouth fue, quien creó el personaje literario en el siglo XII. Esta figura aparece en muchas de sus obras Prophetiae Merlini, Historia Regum Britanniæ y Vita Merlini llevaron a la lengua latina la vida y hazañas de este brujo de la niebla. Este autor, fue quien retomó un personaje pretérito. Los anales bretones lo citan como Mirddin. Este nombre tenía connotaciones escatológicas al ser leído para los latinos, y por eso se convirtió en Merlín. Los viejos poemas Galeses del siglo VI, ya recogían una batalla, donde un extraño personaje hace presencia. La batalla de Arfderydd tuvo lugar en el  año 573 D.C. Este enfrentamiento entre dos caudillos, cerca de Carlisle, es la que ancla histórica, para buscar al personaje. Los annales Cambriae, nos citan esta batalla.  Debido a la desastrosa derrota ,Merlin , (Myrddin) ,después de escribir varios poemas contando los hechos, Caería en la locura. Se irá a vivir al bosque de Celyddon en Escocia.
Así pues, antes de ser un mago, era un famoso bardo gaélico.  En la mitología Irlandesa, eran famoso uno de estos transmisores de poemas. Su nombre era Amergin. Ya parece que, Amergin y Myrddin comienzan a sonar en sintonía.  Amhairghin mac Míled (o Amergin), conocido también como Amhairghin glúngel ("Amergin rodilla blanca"), fue hijo de Miles Hispaniae (Mil de Hispania) druida, filidh y juez de los Milesianos, identificados dentro de la mitología Irlandesa como los primeros habitantes gaélicos de Irlanda  según el Lebor Gabal Erenn (el libro de las invasiones irlandesas).
Existen varios poemas atribuidos a Amergin dentro de las sagas y leyendas irlandesas. En ellas, se relata que el pueblo liderado por Miles Hispania, milesinos, fueron expulsados de Irlanda a nueve olas de distancia por otro clan conocidos como los Tuata de Danan.
Parece que, este relato nos indica que en un primer momento fueron expulsados de Irlanda y llegaron a Gales. Es ahí, donde se sitúa la batalla de Arfderydd. Quien aparece en las leyendas irlandesas. como el “milesino Amergin” se transforma en el Mirdinn de los Anales galeses. Para unir estos dos hombres, la figura de Talesin, otro bardo contemporáneo y considerado histórico parece unir los dos nombres. Los Poemas de Amergin tienen similitudes con los del druida Taliesin, dentro de la mitología de Gales. En el poema I del libro negro de Caermarthen tenemos un diálogo entre Merlín y Taliesin. Amergin y Merlin son la misma persona.
Otro nombre que parece esconder al personaje es el de Lailoken, que así lo llamaron los Escoceses.
Nuestra mirada tiene que cruzar el mar cantábrico y seguir la pista de estos mitológicos “Miles hispaniae”. Será, en esta mirada hacia el sur, cuando encontremos respuestas. Es ahí en el siglo V cuando un reino está desapareciendo. Las leyendas  Irlandesas nos hablan de un legendario rey  Breogan caudillo de este pueblo.  Nadie parece ya discutir que el nombre de este personaje hace referencia a la romana Brigantia, actual Coruña.
Pero es más discutido, y poco estudiado, que la desaparición del reino Suevo en el siglo VI produjo unas migraciones de población. Acosados por los visigodos, los reyes Galaicos, desaparecieron de nuestra historia y re aparecen en ese misma época en las leyendas Gaélicas como los Miles-Hispaniae. Así, una élite de guerreros y eruditos, surcaron las frías aguas, para buscar refugio en otras tierras. Como por arte de magia, se difuminan de la historia de Hispania y, entraron en los mitos Galeses. En el 572 los visigodos toman en nor-este de este reino y en el 573 unos extraños personajes aparecen en la batalla junto al muro de Adriano, mucho más al norte.
Esta zona del reino Suebo estaba habitada por población bretona. Los bretones de Hispania fueron un grupo étnico de origen celto-británico que se asentó en el noroeste de la península ibérica durante los siglos V y VI. Su lugar de origen, la provincia romana de Britania, se había vuelto crecientemente hostil debido a las invasiones de los pictos, los escotos, y sobre todo de los invasores germánicos. Todo ello les forzó a huir y buscar una nueva patria más allá del mar.  Naveguemos entre las leyendas del norte y las historias del sur para encontrar la magia. Dos puntos en el mapa  conectados por las aguas insondables de los mares del Norte.
Tal vez, un personaje pueda unir estas dos costas bravías. Las tempestades del tiempo mezclaron hechos reales, con mitos inmemoriales.
Los britanos fundaron  Britonia (en la actualidad, Santa María de Bretoña, en Pastoriza) y un monasterio, el de Máximo (Basílica de San Martín de Mondoñedo, situado en la circunscripción de Foz) Esta sede fue mencionada por primera vez por las actas del Concilio de Braga, celebrado en 561. Finalmente un documento podría tener la respuesta. En los registros de este Concilio se cita la presencia de un obispo denominado Maliosus, y por los documentos del Concilio de Braga (572), donde aparece el mismo obispo, cuyo nombre se transcribe esta vez como Maeloc o Mahiloc. Al parecer, dicho obispado se estructuraba siguiendo el modelo de las iglesias célticas de las Islas Británicas y Bretoña, teniendo en su cúspide a un obispo que era a la vez abad. El obispado de Mondoñedo fue fundado por estos emigrantes célticos.

La magia ha hecho su efecto. La fantasía se ha fusionado con el recuerdo difuso. Amergin mac Maeloc sería el hijo de Maeloc. El Miles hispaniae de la epopeya Irlandesa.  La épica historia parece completarse. El asentamiento de los bretones en gálica y Asturias no pudo soportar el empuje de los reinos Visigodos. Aliados de los suevos, aquellas poblaciones retornaron al lugar del que habían zarpado más de un siglo antes. Liderados por el obispo Maeloc surcaron las aguas en busca de un hogar.
En ese mismo periodo y dentro de los textos católicos aparece un santo de la iglesia celta Maedoc, muy curiosa coincidencia. ¿El obispo mealosious se transformó en Maedoc?. Es una sugerente posibilidad
En un primer momento arribaron a Irlanda donde se les conoció como “Miles- Hispaniae”. Tal y como esos relatos nos cuentan, fueron expulsados de allí y llegaron a Gales. Es ahí donde la batalla de Arfderydd parece encajar. Finalmente sucumbieron. Muy pocos sobrevivieron. Entre ellos el hijo de Maeloc,  Amergin mac Mahiloc destacaba por sus brillantes poesías.
Tras todo aquel sufrimiento, el conocido Amergin por los irlandeses o Mirddin por los galeses, resultó un ser extraño. Su cultura excepcional, su sabiduría, parecía no ser de allí. Casi mágicos, eran los conocimientos de este bardo, que comenzó a ser considerado como un mago. En los bosques de Celyddon en Escocia se escondía un superviviente. Su patria de origen estaba lejos, muy lejos. Aquel hombre, casi estaba loco. Ya no era un simple charlatán que recitaba poesías, ahora era algo más. Un poderoso mago, que pasó a la leyenda como Merlín. En las costas de Galaecia, el obispado de Mondoñedo alcanzó un gran poder, tanto eclesiástico como económico.
Incluso sobrevivió a las invasiones musulmanas posteriores. A finales del siglo XI San Gonzalo fue el  obispo de esta sede. Enterrado en la iglesia de San Martiño su sarcófago se abrió por primera vez en 1648, descubriéndose que en su interior había un anillo de ornamentación inequívocamente inspirada en motivos celtas, con la inscripción en latín de la frase "No quiero ser dado ni vendido". Se trata del mismo lema que figura en el anillo  de Elatha mc Delbaith, el rey de los Fomoroe, regaló a la hija de Delbaeth, de los Tuatha de Danan, según la crónica de la batalla de Mag Tuired librada entre dos de los legendarios clanes irlandeses. Unas de estas tribus, lo Milesinos, procedían de estas tierras Hispánicas.
Entre los frondosos bosques de Galicia una recóndita aldea nos espera. Como un guiño del destino, esta parroquia de Agolada recibe un nombre que, solo al pronunciarlo, despierta la magia: Merlín.
Sergio Solsona


 
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