Fotografía española contemporánea (9) | Bleda y Rosa: territorio y memoria

Miércoles, 16 de enero de 2019 | e6d.es
• "Siempre vemos el paisaje como un lugar cargado de memoria y olvido"

Bleda y Rosa, pareja artística y vital compuesta por María Bleda (Castellón, 1969) y José María Rosa (Albacete, 1970), estudiaron juntos en la Escola d’Art i Superior de Disseny de Valencia y desde entonces trabajan conjuntamente. Sus proyectos artísticos parten de una captura fotográfica aparentemente objetiva de un paisaje, un terreno o un espacio arquitectónico cuya apariencia ha ido cambiando con el paso de los años. De esta manera retratan el territorio en su estado actual y desprovisto de presencia humana, mientras rescatan y reivindican la memoria olvidada de dicho espacio. Con esta premisa como punto de partida nos muestran espacios cotidianos de un pasado cercano o que fueron escenarios de acontecimientos históricos.
Como proyecto germinal de su línea de trabajo coherente y definida encontramos Campos de fútbol (1992-1995), que reúne fotografías de cotidianos terrenos de juego que podrían encontrarse en cualquier zona periférica de nuestra geografía. Siempre desocupados, algunos ya en desuso y otros reutilizados con una nueva función, pero siempre representando el paso del tiempo. Dentro de la exposición Bleda y Rosa. Geografía del tiempo, realizada en 2017 en el Centro de Arte Bombas Gens de Valencia, se encontraban estos campos de futbol, de los que comentaba el propio José María Rosa: «Eran espacios que nos parecían muy sugerentes porque en apenas una década se habían transformado completamente»; y añadía María Bleda al respecto: «Fotografías que trataban de abordar un paisaje, un lugar, un espacio que era próximo a nuestra infancia, un espacio vivido, y en cierto modo con él inauguramos la idea de abordar todos aquellos despliegues que el concepto tiempo puede conllevar».
En Campos de fútbol ya aparece gran parte de los elementos con los que Bleda y Rosa construyen las imágenes a partir de ese momento: fragmentos de espacios que se completan con la toma de dos fotografías a modo de díptico, accidentes topográficos o la inserción de un texto junto a la imagen.
Continuando con la representación del territorio y el concepto del viaje, en 1994 Bleda y Rosa inician el proyecto Campos de batalla, en el que nos hablan de las huellas prácticamente invisibles que diferentes conflictos bélicos han dejado enterradas tras el paso de los años o siglos en diferentes paisajes. Estas marcas emergen en nuestra cabeza en el momento en que apoyan la imagen con una fecha y un hecho histórico, que aparece inscrito en la imagen como pie de fotografía. De esta manera, un espacio aparentemente anodino nos recuerda el escenario de la batalla de Almansa, en 1707, durante la guerra de Sucesión española; la batalla de Waterloo, en 1815, entre las tropas francesas napoleónicas y las británicas, holandesas y alemanas; o la batalla de Tucapel, en la quebrada de Matanzahue, en 1553, entre los mapuches y las tropas de Pedro de Valdivia en el actual territorio chileno. De este modo, a lo largo de varios lustros están recorriendo y recordando batallas acontecidas en la península ibérica, Europa y territorios de ultramar.
El análisis del paso del tiempo en el territorio y el paisaje empieza a acotarse dando paso a otros proyectos, centrados en lo urbano y lo constructivo. En Ciudades (1997-2000) se analizan las diferentes culturas y civilizaciones que han pasado por la península ibérica y que conformaron importantes ciudades de origen ibero, celta, romano, griego o fenicio, algunas de las cuales hoy día muestran sus restos en centros arqueológicos como el de Segóbriga o Ampurias. En Arquitecturas, iniciado en 2001, el interés se centra en lo arquitectónico, que además de continuar hablándonos de la historia, el espacio y la memoria introduce el concepto de funcionalidad, tanto en el ámbito público como en el privado.
Origen (2003-2008) es un proyecto que continúa con el concepto de viaje que, desde aquellos campos de fútbol más próximos, los llevó a recorrer campos de batalla por medio mundo hasta realizar un recorrido físico por las diferentes teorías de la evolución humana planteadas y desarrolladas desde el siglo xix hasta la actualidad. Este proyecto muestra un «recorrido por aquellos lugares en los que en algún momento se ha encontrado un resto de homínido que ha hecho que las teorías de la evolución se modifiquen» (José María Rosa). El valle de Neander en Alemania, que supuso el comienzo de la paleoantropología, la sierra de Atapuerca en Burgos, el valle del Rift en África o la cueva d’Aragó en Francia son algunos de los espacios protagonistas de este proyecto. «Se puede ver de una manera más o menos clara que tratamos de jugar en la representación y en la construcción del paisaje con el elemento natural y con el elemento cultural […] donde vemos toda la estructura generada por los propios investigadores, los paleontropólogos, para proteger o llevar a cabo su estudio» (María Bleda).
A lo largo de más de veinticinco años de producción artística Bleda y Rosa han conseguido varios reconocimientos y ayudas como la beca de Artes Plásticas de la Fundación Marcelino Botín, el premio Generación de Caja Madrid, las ayudas para la creación artística de la Fundación Arte y Derecho, el premio Revelación PhotoEspaña o el Premio Nacional de Fotografía del Ministerio de Cultura de España en el 2008. Sirvan estos galardones como ejemplo del reconocimiento a un trabajo cuya importancia reside en saber rescatar del pasado olvidado lugares y hechos importantes y así mantener viva la memoria universal, mediante la investigación y la observación del presente.
Luismi Romero Carrasco