Alzira se consagra de nuevo en Fitur como referente mundial

Lunes, 4 de febrero de 2019 | e6d.es
• Este año con la novedad de un museo ‘fantasma’ de la paella

Una gota de limón | Por: El buen entendedor
 
Alzira ha vuelto a Fitur, un evento internacional dedicado al turismo. Han leído bien, ¡internacional! Aún estoy esperando, como muchos alzireños, que la emperatriz Aguilar nos detalle el retorno que ha tenido durante todos estos años la asistencia de nuestra ciudad a un feria como esta. Japoneses y chinos, la verdad, pocos se ven, a no ser que te apetezca un rollito de primavera y vayas a algún restaurante.
Isabel Aguilar no se cansa de hacer el ridículo en política local, es una continuidad de la todopoderosa Bastidas. Ha tenido la oportunidad de cortar con esta pérdida de tiempo y de dinero público que es asistir a Fitur y, ¿qué ha hecho?, seguir con una costumbre que es una inutilidad. Para colmo, lo bordó el primer año de su legislatura con una cena en un restaurante de la Gran Vía de Madrid; varios traslados de taxis desde el centro de Madrid a un hotel a altas horas de la madrugada y comidas con un precio nada asequible con platos como entrecots, langostinos, etc., que hicieron que el menú superara los 25 euros por persona. Todo ello pagado con el dinero de los alzireños, para variar.
Acabo de recibir un correo de auxilio de un amigo que vive fuera de Alzira. Lo copio y pego tal cual para que El Seis Doble se haga eco, ya que gracias a este diario se solucionan muchos problemas:
“Por favor, tened piedad de los alzireños que viven fuera de Alzira. Esto es un sinvivir. Tengo el móvil bloqueado de tantas llamadas y whatsapps preguntándome por Alzira. Tengo que ir por la calle como el excomisario Villarejo, con gorra, gafas y tapado con una carpeta para que no me conozcan, no puedo tomarme un café tranquilo. Ayer pasó a pocos metros de mí Messi y nadie le hacía caso, todos preguntándome por Alzira. Las fallas de Alzira, la Semana Santa de Alzira, la Murta de Alzira, la Tamborá de Alzira, la reganyà de Alzira... y, ahora, lo que faltaba, ¡la espardenyà de Alzira!.
Aguilar, si la excusa de ir a FITUR es por zamparte algún que otro langostino como si no hubiera mañana me comprometo a enviarte algunos kilos a tu despacho, que es el nuestro, mañana mismo, si prometes que no vuelves a Fitur. Vuestra promoción del turismo de Alzira es la ruina de los alzireños que viven lejos. Si esto lo vivimos los que estamos lejos, no quiero imaginar lo que estaréis pasando los que estéis en Alzira. Mucho ánimo. Un abrazo”.
Y ya el colmo este año, nuestro alcalde anunciando a bombo y platillo el proyecto de un museo de la paella en Alzira. Para ser más entendido, para llegar a más gente, teniendo en cuenta que estamos en una feria internacional, lo comunicó en valenciano. Genio y figura.
Un par de días después, según leí en este diario, la emperatriz afeó al alcalde en Onda Cero Alzira; de museo de la paella “na de na, que aquí mando yo”. Si es que son como niños… Alzireño, tú a pagar estos caprichos y a callar. Os observo.